Celo, gestación y sistema reproductor canino

Si una persona se ha inclinado por tener una hembra como compañera en casa generalmente le surgirá como principal duda el funcionamiento del celo y como le afectará a su perra, además que es incluso probable que se plantee tener alguna camada de forma ocasional. Con esta entrada pretendo aclarar algunas dudas, pero antes de hablar sobre el tema es importante aclarar un aspecto importante: EL TENER UN PERRO U OTRO ANIMAL DE COMPAÑÍA NO DEBE SER JAMAS PARA BENEFICIO ECONÓMICO Y PARA EL LUCRO DE UNO MISMO.

Idílicamente sólo los criadores deberían dedicarse a la cría de perros y de razas concretas con el fin que éstas se mantenga pura y no adquiera defectos congénitos del cruce despreocupado o desmedido, y realmente sólo deberían dedicarse criadores profesionales, puesto que en Internet nos encontramos con muchos "supuestos" criadores que aparte de no contar con los conocimientos adecuados se mueven más motivados por el beneficio económico que otra cosa. Sobre el tema de la cría para particulares hay múltiples opiniones, unas despreocupadas, otras más radicales o exageradas, incluso alguna comunidad autonómica como Cataluña ha planteado la opción de la esterilización de todo perro que no esté dedicado a la cría profesional... pero pese a todo esto sigue siendo corriente que particulares se declinen por hacer criar a su perra.

Si la perra está en celo es importante no sacarla en lugares públicos ni soltarla, sería conveniente cambiar el horario de los paseos a unas horas con menos gente y especialmente con menos perros en la vía pública, ya que será la atracción de todos los machos de la zona. Si un perro se acerca a su perra en celo es conveniente que avise al propietario del otro animal o que coja en brazo a la suya, ya que puede estar en los días "receptivos".

Importante también que todo aquel que tenga una perra sea consecuente cuando le entre en celo, ya que debe vigilar las montas no deseadas con otros perros para evitar nuevas camadas que no puedas ser colocadas a terceras personas, una vía importante de perros en las perreras municipales es justamente de propietarios despreocupados que después abandonan a los cachorros al no poder hacerse cargo de ellos.

Primero se debe aclarar que cuando hablamos del ciclo hormonal estamos haciendo referencia al ciclo estral de la perra:

PROESTRO (1ª etapa): dura de 3 a 20 días, en esta etapa se observa que los machos se sienten atraídos hacia la perra, existe un aumento en el tamaño de la vulva y la región perineal (la parte trasera de las hembras por debajo de la cola) así como un sangrado que se origina en el útero, aunque pueden observarse también secreciones vaginales.

ESTRO (2ª etapa): en este periodo se presenta la ovulación; es decir, que la perra puede quedar gestante en caso de aparearse(cruzarse) con un macho. La duración es de 3 a 20 días; la conducta de la hembra es aceptar al(los) macho(s) y puede o no seguir presentando sangrado vulvar.

DIESTRO (3ª etapa): La duración es de 63 días en perras gestantes y de 100 días en perras no gestantes. En esta etapa la perra no muestra interes alguno por lo machos ni estos por ella.

ANESTRO (4ª etapa): La cual tiene una duración de 3 a 9 meses. Esta etapa es excluida por algunos veterinarios como parte del celo, ya que no hay una actividad hormonal marcada, ni muestra signos. En esta etapa, la perra tampoco muestra interés por los machos, ni estos por ella.

Para que se entienda mejor es lo mismo que la menstruación en la mujeres, por supuesto con algunas diferencias. Las perras entran en celo por primera vez alrededor de los 6 meses hasta el año, puede extenderse un poco mas, pero el primer celo no pasa del año y algunos meses. En el caso del shiba la media está reflejada entre los 6 y 8 meses de edad.

Después este ciclo se vuelve a repetir cada 6 o seis meses, teniendo la perra 2 épocas de celo al año. Un concepto erróneo del celo es que se produce exactamente a las mismas épocas, casi como un reloj, el celo realmente viene dado por el ciclo biológico de la perra y mientras que un celo llega a los 6 meses del anterior, el siguiente puede tardar perfectamente 8 meses. Debemos recordar que en grupos de perros y manadas las hembras pueden sincronizar sus fases estrales.

Ciclo reproductor de la perra

Es importante entender que no es una regla de oro que todas las perras empiecen su primer celo exactamente a los 6 meses y este sea el mismo intervalo entre celo y celo. Al igual que en las mujeres, no todas son exactas y la menstruación no dura exactamente lo mismo. En las perras la presentación del primer celo puede variar; ya que puede ir de los 4 meses al año o año y medio de edad y como consecuencia el intervalo entre celo y celo puede variar. Esta diferencia radica en la raza, peso, estado nutricional , medio ambiente, genética o enfermedades. Muchas personas desconocen esto mismo y tienden a creer que su perra debe entrar en celo exactamente a los 6 meses, concepto erróneo.
Sistema reproductor canino en la hembra

Nos podemos dar cuenta que la perra ha entrado en celo de forma visible con el sangrado que empieza con un colór crema que con el paso de los días aumenta su tono haciéndose más rojizo y la vulva comienza a hincharse hasta el doble de su tamaño natural. El carácter del animal cambia, estará más cariñosa, nos seguirá por toda la casa y su apetito también aumenta de forma voraz los días previos al comienzo del celo, que podrá durar unos 21 días, siendo el sangrado durante toda la fase del celo o puede desaparecer pasados los primeros diez días.

Los días fértiles para la perra son del día 9 al día 17, tomándose como referencia que el primer día de la cuenta el el primero del sangrado. Durante estos días la perra estará receptiva para ser montada por el macho. Si se diese el caso que perdemos la cuenta de los días de celo podemos ver si está receptiva si al acariciar a la perra a contrapelo cerca de la cola ésta la aparta hacia un lado o vemos que se nos "ofrece".

Diferentes pasos de la monta entre macho y hembra

El apareamiento en sí se compone de una serie pasos, en los cuales los perros al encontrarse se olfatean, el perro da la vuelta y olfatea la vulva de la perra para confirmar si esta en celo, puede comenzar un juego donde se suben uno encima del otro, luego de esto intentara montarla, al principio la perra puede huir pero no es rechazo ya que se para a los metros y lo invita al macho quedándose quieta y corriendo la cola a un lado. También el macho marcara todo el territorio orinando por todos lados. Una vez producida la monta como indica la foto, se produce el llamado abotonamiento o nudo, los perros quedan enganchados. Este abotonamiento puede durar unos 10 minutos hasta una hora, es algo normal, no se asuste, ni intente separarlos porque puede lastimarlos. La perra puede gritar, llorar al ser copulada también es algo normal. Concluido esto los perros se asearan lamiéndose sus genitales. Para asegurar la fecundación se aconseja repetir a las 48 horas, aunque con una monta sola ya hay muchas probabilidades de que haya sido un éxito el cruce.

Dos galgos enganchados tras la monta

Para confirmar si ha quedado preñada se aconseja que sea el veterinario quien revise a la perra, generalmente a los 32 días con una ecografía se puede confirmar la preñez, y a los 51 días con radiografía puede verse qué hay exactamente dentro de la madre, aunque para la salud de los cachorros se desaconseja el uso de rayos x. También hay observaciones naturales que permiten saber si la perra está preñada pasados los primeros 30 días después de la monta, como son los vómitos matinales, abultamiento abdominal, aumento del apetito, un carácter más cariñoso y sensible, etc...

La gestación de las cachorros dentro de la perra suele ser de 63 desde el día de la monta.

Es aconsejable anotar el peso corporal del animal previo al embarazo. Si el veterinario considera que es satisfactorio, la futura mamá deberá seguir siendo alimentada con una buena dieta equilibrada, tratando de no modificar su peso. Durante las primeras seis semanas es aconsejable no aumentar la cantidad de comida, así como no incorporar suplementos nutricionales, como vitaminas y minerales, ya que se puede estimular el desarrollo exagerado de los cachorros y ocasionar problemas en el parto.

A partir del mes y medio de gestación se debe suministrar un alimento con mayor contenido de nutrientes y energía. Conviene distribuirlo en varias raciones al día, ya que el aumento del tamaño del útero no permite la ingestión de grandes cantidades de alimento al estómago. El tipo de alimentación debe ser recomendada por el veterinario, ya que es quien conoce mejor a nuestra mascota, y quien va a acompañar y a supervisar su maternidad. El aumento de la cantidad de comida durante esta segunda etapa deberá ser aproximadamente de un 25%, especialmente en las tres últimas semanas del embarazo. Asesórate siempre con tu veterinario en todo momento y no te limites a consultar información por internet.

Tabla de partos


A pesar de que en muchas ocasiones las perras se las arreglan solas a la hora del parto, es conveniente vigilar que todo vaya bien, e incluso que alguien en el que confíe plenamente la mascota esté presente, para prestar ayuda en caso de ser necesario.

Cuando la hora se acerca, la hembra se muestra inquieta, busca un lugar tranquilo y poco iluminado, por lo que es conveniente prepararle una caja grande donde ella pueda estar cómoda con su camada. La temperatura baja a 37ºC y se lame la vulva con frecuencia. En esta fase, que puede durar algunas horas, es cuando se produce la dilatación pelviana o cervical.

El proceso se iniciará con los primeros esfuerzos de la perra para expulsar su primer cachorro, que ya se encuentra en el canal de parto. Antes de que pasen dos horas después de la primera contracción, nacerá el primer perrito; en caso contrario, será necesario llamar al veterinario.

Los cachorros suelen nacer con sus bolsas membranosas. Esta es la placenta, de un color grisáceo verdoso. Hay casos en que la bolsa se rompe durante el parto y la placenta sigue al cachorro, en otros nacen dos o más cachorros antes de que aparezcan sus placentas respectivas. Se debe verificar que haya tantas placentas como cachorros. Es absolutamente normal que la hembra se coma las placentas e, igualmente, muerde el cordón umbilical hasta desgarrarlo. Ayúdala sólo si observa que descuida a algún cachorro por atender a otro. Para esto debe limpiarlo vigorosamente con una toalla limpia, y a ser posible hervida, aún húmeda y tibia, hasta que el cachorro chille con fuerza.

Entre un nacimiento y otro transcurre un periodo de 20 minutos aproximadamente. En caso de que la perra haga esfuerzos durante dos horas sin que nazcan cachorros, se debe avisar al veterinario. Es muy corriente pensar, al tocar el abdomen de la perra, que aún tiene algún hijo en su interior, pero esto se debe a que la placenta permanece en estado de rigidez durante algunas horas posteriores al parto

Los cachorros deberán nacer muy vivaces, queriendo mamar casi inmediatamente después del parto, buscando el calor y el olor de su madre y de la camada. En la medida de lo posible se debe abrigar a los pequeños, ya que durante sus primeros días de vida no son capaces de regular la temperatura. Para ello es conveniente mantenerlos con un paño o toalla en los momentos en que la madre salga del lugar en el que ha parido. La lactancia dura de cuatro a seis semanas, siendo en la cuarta cuando se le ofrecerá por primera vez alimento sólido al cachorro. La madre comerá mucho más de lo normal durante esta etapa y es recomendable seguir con el alimento para cachorros.

También puede darse el caso que la perra no quede preñada y sufra un embarazo psicológico, de hecho también puede sufrirlo sin que haya habido monta de por medio, puede suceder simplemente después del celo, ya que es una herencia de sus antepasados los lobos y en donde dentro de las manadas salvajes estas perras cumplen la función de madres sustitutas en caso de muerte de la madre en el parto, o simplemente para ayudarla con la crianza de camadas muy grandes. En el embarazo psicológico o pseudopreñez se puede observar síntomas indénticos a uno de verdad, llegando a hincharse las mamas y producir leche incluso (en tal caso necesitará con casi toda probabilidad medicación). Siempre ante estos casos y cualquier otro factor que nos produzca desconocimiento debemos contar con la asesoría de nuestro veterinario, quien medicará a la perra en caso de ser necesario y nos aconsejará una serie de pautas para ayudarnos a tratar este desorden y cualquier otro problema.

El embarazo psicológico es uno de los motivos por los que se aconseja también a esterilizar a una perra si no se tiene pensado hacerla criar puesto que aumenta la ansiedad en el animal y en ocasiones es una dura época para ella.

El parto se manifiesta por lo general de noche. Puede haber inapetencia de 12 a 24 horas antes, intranquilidad, jadeo, rascado del piso como para hacer nido, y lo que más se recomienda es tomar la temperatura rectal en la mañana y en la noche, a partir de la última semana de gestación. Cuando ésta baje de 38 ºC en un período de 12 horas debería presentarse el proceso de parto.

A continuación os adjuntamos el link al reglamento redactado por la FCI (FEDERATION CYNOLOGIQUE INTERNATIONALE) que rige las normas de cría en los cánidos y las razas que engloba esta federación. Podéis descargar el documento word AQUI.

Para la creación de esta entrada gran parte de la información ha sido sacado del blog El Perro Perfecto de Mauricio.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

por favor mencionar cuando a la hora de parir los cachorros voltean el utero de la madre por ser muchos y hay q ¨hacer una cesarea de emergencia¨, poner imagenes o dibujos q lo especifiquen y en que razas es comun ya q no hay informacion completa del tema y es muy importante ya q la vida de la madre e hijos esta en juego.

magash dijo...

Más que comentario es una pregunta. He oído comentarios acerca de la posibilidad de que durante un mismo celo, una perra quede preñada por dos perros distintos, es decir, que geste al mismo tiempo, cachorros de diferente padre. ¿Es esto posible?

Anónimo dijo...

Desde luego es posible, las perras producen varios óvulos y cada uno de estos puede ser fecundado por su respectivo esperma y dar lugar a cachorros independientes de diferente sexo y características, si la perra se ha cruzado con dos o más perros, el esperma de cada uno de ellos tendrá oportunidad de fecundar algún óvulo.