El Shogun Tsunayoshi


Posblemente si le preguntásemos a muchos entendidos en el shiba, akita u otra de las razas japonesas quien ha sido la persona que más a contribuido a ayudar a los perros japoneses nos responderían casi con total seguridad que fue el Dr. Hirokichi Saito, miembro fundador del Club Nippo, pero lo que muchos desconocen que hubo mucho antes otra persona que hizo mucho por los perros del Japón, quizás de forma más genérica a modo de protección de estos animales más que de raza, y esa persona fue el Shogun Tsunayoshi.

The Dog Shogun, de M. Bodart-Balley
Tsunayoshi nació en 1646 y fue el quinto shogun de la famosa dinastía Tokugawa, estuvo extremadamente influenciado por su madre lo que se tradujo en un fuerte sentimiento religioso con tendencia del Neo-Confucianismo, teniendo un especial valor por la vida de los animales, de tal forma que durante su mandato muchas las personas que por el simple hecho de cazar, pescar  fueron apresadas, incluso campesinos por haber matado a las plagas de diezmaban sus plantaciones.

Además de la religiosidad de Tsunayoshi se le sumó el detalle que nació en el año chino del perro, y  creó una ley dedicada a proteger en sobremanera a los canes que habían por aquel entonces en Edo (nombre que recibía Tokyo como capital hasta 1868). Se llegó a dar el hecho que un joven aprendiz hirió por accidente a un perro y fue ejecutado.

Por aquel entonces el Akita Inu comenzó a utilizarse para festivales religiosos y muchos de estos perros comenzaron a vivir en casa de muchos funcionarios. 

Las leyes protectoras hacia los perros provocaron que en 1695 habitaran libremente alrededor de 50.000 perros por la capital provocando un hedor inimaginable, a tal extremo que se fabricaron unos centros a modos de perreras donde comenzar a confinarse a los perros y eran mantenidos de por vida a base de arroz y pescado seco, todo pagado por los impuestos de la población.

El 19 de febrero Tsunayoshi murió por una enfermedad, habiendo sido conocido y recordado como Inu Kubo (El Shogun Perro).

Como anécdota fue en el periodo de gobierno de Tsunayoshi que se produjo la famosa leyenda de los "47 ronin", además poco después de su muerte comenzarían a hacerse populares la luchas de perros como entretenimiento.